lunes, 8 de junio de 2009

Tesoro




De pequeña, le llamaban la genio, la chica intelectual, la 10.

Esencialmente es una mujer con mucho talento, pero las altas espectativas la hicieron tropezar, calló y casi murió. El ego creado como monstruo, la destruyó.

Al despertar se encontró rezagada, casi en la cola, trató de volver y no pudo, se sentía desventajada, asi las cosas, guardó su sueño, en lo mas profundo de su corazón, tan bien guardado que a veces ni lo encuentra, un sueño humilde, sencillo, su futuro, su presente, su sentido y propósito de ser.

Guarda humildemente su esperanza, la ilusión de algún día llegar a ser, y levantar como trofeo, su tesoro.




martes, 2 de junio de 2009

En un beso


Se unen nuestras almas en un beso para encontrarse, para entregarse el espíritu y en el abrazo expirar, para llegar a lo sublime tocando el cielo del paladar, saboreando el perfume de las gargantas en flor, amigdalas de pétalos abiertas para cantarnos una canción de aguas y espumas en mares irradiados y enfurecidos, para entregarse, desbordarse y calmarse en un beso.



jueves, 28 de mayo de 2009

El monstruo que llevo por dentro


Desde un solo pliego, mi mente se desborda en un solo plano, mi mano. Todo lo que siento y pienso de algo nace, mal nacido, con cara de humano, huevo partido. Que no he entendido el firmamento entre el cielo y la tierra; y aún me queda robustamente inundable para el entendis de mi silencio, por mas que me miro en el laberinto de ideas de ruedas gastadas que se quedan en un solo sitio. Que soy una copa de corazón con alma llena de vidrios partidos, que cuando hablan, inhalan o exhalan botando el monstruo que llevo por dentro; y me mira, como si lo hubiese parido. La sombra que me persigue, que me amenaza con hablar de mis instintos, no hay manera de matarla, para que me deje al fin tranquilo.

martes, 26 de mayo de 2009

Laberinto


¡Cuídate! le decían, en vez de enseñarle a confrontar los dilemas, ¡cuídate! le repetían; y se cuidaba. Así aprendió a luchar en la vida, cuidándose, esquivándose, escondiéndose.

Y de tanto cuidarse y defenderse, más hacia dentro del laberinto iba, hasta el día de hoy, que ya ni recuerda la salida.

¡Cuídate! del que te diga: ¡Cuídate!, de la persona que no te muestre el camino certero, la verdadera salida.

Hoy, de tanto cuidarse, vive en su propio laberinto sin salida.



viernes, 22 de mayo de 2009

Espera


Se ha quedado callada, silenciosa, mirándo a lo lejos a ése alguien que no le llega, vive de la ilusión de que algún día llegará, y se encontrarán en algún bar, en un hotel, o en la brisa de un parque, en la sencillez de pasar por su ventana.

A veces la devasta la espera.

A optado por callar, alguien le ha convencido que es mejor callar, no hablar, y de tantas palabras guardadas ha engordado, se ha tragado las palabras, mientras espera.

Se le pierde la vista, ya casi se queda ciega, ya no mira, ya no lee, ya no escribe, ya no.

Le ha consumado la espera de ése alguien que le prometió algún día llegar, se le fuma la vida, en esperar.